Poesía, Vida, Sexo, Amor, Sociedad...

viernes, 17 de septiembre de 2010

Cocaína

Y si no quiero?

¿Y si no puedo?

Sí quiero. Te soy sincero.

Tan fácil como ponerte en mi dedo.

¡Es que probé de todo! Su sonrisa, dinero…

Y no te encontré…

Basta con ponerte en mi dedo…

Mm…

Ahora sí, ya no hay pedo.

Ahora sí, ya soy invencible.

Amame, ya puedo mirarte.

Ya no soy invisible.

No…

¡No! Callate. Soy Feliz.

Mirá, mirá que nadie me escucha…

Mirá, mirá que me ofende como te reís.

Ajá… yo soy el drogo.

Mirá que tu hedor apesta todavía más mi ahogo.

Sin boca para oírte.

Ni ojos para tocarte.

Sólo oídos para verte.

Te veo y no lo creo.

¿Es el carbón que el marfil menos inerte?

Al final, mi madre no llorará más que tus hijas.

Pitágoras: Tan malo es quien permite el mal al que lo hace.

Señalame ahorita, que mi pecado, el que quiera, elija.

jueves, 16 de septiembre de 2010

¡Cuánto Te Ha Costado, Mujer Salvadoreña!



Pongo aquí un poema que hice para una mujer muy especial en mi vida y para todas las hermanas, novias, esposas, amigas de El Salvador. He sido criado por una mujer soltera; definitivamente la situación de las mujeres rurales y de zonas excluidas debe de mejorar... Dedicado a Zonia Marlene.

"Detrás de todo gran hombre, hay una gran mujer.

Obligada a obedecer por tu querer.

La mujer debe ser esclava en la sala y prostituta en la cama.

Decía mi abuela, frustrada por el abuso y acostumbrada a la desigualdad que desalma.

¡Cuánto te ha costado, mujer salvadoreña!

Rostros viejos y nuevos, marcados por sentimientos: tristezas y alegrías.

Caras en El Salvador del trabajo no regulado: Trabajadoras sexuales y de campiña.

Madres, esposas y abuelas. Compañeras, hermanas, amigas.

Dice el Génesis que fuiste creada de la costilla del hombre.

Sí, mujer, de la costilla: no de la cabeza porque no estás sobre,

Mucho menos fuiste creada de los pies, porque no sos menos;

Sino que de la costilla, equidad; aunque la verdadera equidad se ve lejos.

¡Cuánto te ha costado, mujer salvadoreña!

Despojarte del estereotipo de esposa amante y sumisa,

Salir a trabajar; ganarte la vida, aunque tu paga sea, muchas veces, más pequeña.

Equidad merecés, igualdad de derechos y oportunidades. Tu lucha es constante y ambiciosa.

Hace poco que se ha hablado de equidad de género…

Equidad que debe de ir más allá de modificar una consonante a un adjetivo,

Búsqueda de un lugar bien merecido y respetable dentro de un grupo tan selectivo.

¡Cuánto te ha costado, mujer salvadoreña!

Ser esa heroína anónima, muchas jefas de hogar, las de los pantalones.

Tu esencia, mujer anciana, huele a trabajo, sudor, amor desde tu realidad hogareña.

Mirada de mujer adulta que denotás compromiso con tus hijos y sociedades

Y futuro de mujer niña, para construir un mundo mejor y justo están tus sueños, ilusiones y aspiraciones.

¡Cuánto se te agradece, mujer salvadoreña!

Por entregarte a tu familia y a tu nación, aún cuando fuiste golpeada en donde más duele: en el orgullo y dignidad.

Se te agradece tu hermosura, tu perspicacia, tu amor y tu maternalidad.

Gracias mujeres por haber dado el toque humano a nuestra raza."


miércoles, 15 de septiembre de 2010

Tres lastimeros microrrelatos

Hace poco tiempo conocí un nuevo género literario: "El microrrelato", que como su nombre lo dicen son historias con un mínimo de palabras; dichos relatos, por característica, aparentemente carecen de sentido, pero al analizarlos el/la lector/a debe comprender el mensaje que al autor escribió "entre líneas".

.. Aquí presento tres micorrelatos de mi propia autoría... I Hope you get and like them C:

"El novio de las piernas peludas"

- … Dicen que su novia lo obliga a que se depile las piernas.-

- ¡Ah, sí! Pero ya no andan.

- ¿Por qué?

- Él ya anda las piernas peludas otra vez.


"Los cinco majes"

Y eran unos amigos, eran cinco los majes; jugaban fútbol juntos, iban a pupuseadas juntos, se amaban fraternalmente. Eran artistas juntos, eran idealistas juntos. La heroína llegó a los cinco al mismo tiempo... Y son cuatro majes que hacen todo juntos. Hasta lloran y enfloran al quinto juntos.


"Huesos son Comida"

Chupando el hueso de mi pollo me encontraba, tomé gaseosa.

-¿Tiene comida? –dijo el niño sucio.

- No, ya me la comí viejo.

- ¿Pero todavía tiene huesos?